Baby's first Castlevania (Castlevania: Aria of Sorrow Review)
A pesar de ser un gran fan de los vampiros desde corta edad, incluyendo la relativamente reciente serie de Netflix Castlevania. Fue hasta recientemente que decidí darle la oportunidad a los elementos más icónicos de la franquicia y adentrarme en el extenso mundo de los videojuegos de Castlevania.Suena estúpido que luego de años de ser fan de la serie nunca consideré jugar ningún juego a pesar de lo fácilmente accesibles y relevantes que son al día de hoy. Mi pobre excusa es que soy un completo fracaso al jugar cualquier videojuego y me es difícil encontrar juegos que mantengan mi interés por el tiempo necesario para terminarlos. Suena patético pero los únicos juegos que por mi cuenta propia he decidido jugar y he terminado son:
Undertale Detective Conan: The Mechanical Temple Murder Case Detective Conan: Legend of the Tresure of Strange Rock Island (Y la única razón que me detiene jugar el tercer y último juego Detective Conan: The Cursed Sear Route para la Game Boy Color es porque no logro encontrar una traducción y mi pobre nivel de japonés no basta para entender toda la terminología náutica y criminológica que usan.)
Honestamente, disfruté mucho cada uno de esos videojuegos y los he completado al 100% múltiples veces. Los juegos de Detective Conan jugándolos uno tras otro por días seguidos durante la pandemia intentando completarlos en el menor tiempo posible y con el ranking más alto, ignorando cualquier otra obligación que tuviera en el momento.
Algo que tienen estos tres juegos en común y es la pista final por la que son los únicos juegos a los que les he dado una oportunidad es porque son juegos 2D, de 32 bits con formato RPG. Cada vez que he intentado jugar algún otro tipo de videojuego especialmente aquellos 3D donde parte de la dinámica sea controlar con una mano los movimientos del personaje y con la otra controlar una cámara no logro coordinar exitosamente mis manos para avanzar en el juego. No han pasado 2 minutos y mi personaje ha chocado con todas las paredes posibles, la cámara está apuntando al suelo y ya estoy mareado.
No es por falta de interés, he practicado por horas y no importa lo que haga no logro que mi sistema nervioso haga las sinapsis correctas para que pueda operar los controles. Es tan ridículo que incluso juegos tan simples como Minecraft y Mario kart me son difíciles. Por este motivo los pocos videojuegos que sí puedo disfrutar sin frustrarme son 2D con una mecánica más sencilla :).
Castlevania tiene una amplia colección de juegos que cumplen las mismas características mencionadas anteriormente + la historia trata sobre un tema que ya es de mi interés ⭒🟄⭑vampiros⭑🟄⭒.
Intenté iniciar con Castlevania (1986), sin embargo, la mecánica era un poco anticuada incluso para mi y las restricciones en los movimientos del personaje, los saltos y las escaleras por las que me caía a cada rato hicieron que fuera un trabajo tedioso y tuviera que detener mi partida y escoger otro juego.
Aún así mantengo la esperanza de un día volver a los primeros juegos de Castlevania, ya que a pesar de lo tediosos que puede ser, tengo una gran admiración por estos juegos como pioneros e innovadores en el medio.
Lo que me interesó de Aria of Sorrow fue el diseño de los personajes y que lo podía jugar en un emulador de mi queridísima Game Boy Advance. Desde el inicio la historia me cautivó, simple pero intrigante uno juega como el personaje Soma Cruz, quien junto con su amiga de escuela Hakuba quedan atrapados dentro del castillo de Drácula dentro de un eclipse. Disfruté mucho la mecánica de absorber las almas de los monstruos, conseguir cada una de estas era un logro increíble para mí cada vez más intrigante.
Adoro el diseño de personaje de Soma, desde mi ignorante perspectiva me parece de los más originales que he visto hasta ahora en los juegos. Me parece que la manera en la que está planteado el mapa del castillo es adecuada y fácil de navegar, aunque sea un open world se hacía bastante intuitivo qué parte del mapa se debía explorar para desbloquear nuevas zonas, lo cual aprecio ya que siendo mi primer juego temía que se me hiciera difícil entrar a la franquicia. Disfrute inmensamente explorar cada pequeña sala y golpear paredes al azar para, con suerte, desbloquear pasadizos secretos. Gracias a eso puedo decir con mucho honor que terminé el juego al 100%.
Algo que se me hizo interesante y me llamó la atención sobre el juego es que actualmente gracias a series como Las crónicas de los vampiros, The Vampire Diaries e incluso Crepúsculo, paulatinamente a través de las décadas el vampirismo se ha usado como una herramienta narrativa para retratar las emociones de amor, sufrimiento y el rechazo humano; hasta el punto en el que se ha humanizado e incluso idolatrado la imagen del vampiro moderno en la consciencia popular. Actualmente el vampiro ya no es un depredador que se alimenta de la vitalidad humana para subsistir sino, una encarnación de belleza y de los más profundos deseos de las personas, ahora más humano que monstruo.
Por esto me resultó divertido que el final "malo" es en el cual Soma pierde su humanidad y acepta ser la reencarnación de Drácula. Por esta razón el final de Casltevania: Aria of Sorrow me resulto ligeramente un shock que me obligó a reprogramar esta imagen moderna del vampiro hasta volver a las raíces de William Polidori, Le Fanu y Stocker donde el vampiro vuelve a ser un monstruo que amenaza contra la vida humana y el vampirismo es visto como una condena indeseable, el origen de la maldad pura.
Daniel Molloy's Reviews